martes, 4 de mayo de 2010

La ilusión de Dios:

El documental de Dawkins nos habla un poco de las religiones y de la ciencia.
Primera parte:
No hay una razón para creer en dios, habla de la razón y la superstición, de la verdad comprobada y la falsa esperanza, que la religión no tiene pruebas para probar los milagros, que la incredulidad es propia de la fe y puede llegar a producir más adelante ideas peligrosas, habla también de que las personas piensan que la fe y la ciencia pueden convivir armoniosamente pero Dawkins no cree que sea así porque son opuestas, la ciencia se cuestiona y hace hipótesis hasta llegar a una conclusión. La fe se denomina como algo que hay que creer sin pensar como y porque sucedieron los hechos. Dawkins dice que la ciencia establece hipótesis, ideas y modelos y luego intenta refutarlo, que los científicos constantemente hacen preguntas manteniéndose escépticos mientras que la religión convierte la creencia improbada en verdad incuestionable por el poder de instituciones a lo largo del tiempo, o por la tradición que es la trasmisión de información de boca en boca a lo largo del tiempo, cuanto más antigua es la misma mas la gente se lo cree.
Segunda parte:
En 1950 la tradición se convirtió en verdad oficial, en autoridad. Habla de la revelación, dice que el poder de la religión por la tradición, la autoridad y la revelación acarrea un espantoso costo humano. Todas las religiones comparten lo mismo. Es dictado por la autoridad y luego de padre a hijos y todo sin la más mínima evidencia. Dawkins dice que a diferencia de la ciencia, la religión prospera sobre misterios no resueltos, la ciencia sabe todo por medio de las evidencias y consiste en probar, comparar y corroborar estas evidencias y las usa para actualizar las teorías que explican cómo funciona el mundo,
Tercera parte:
Ve a la religión como una fe irracional, como algo que ataca a la ciencia. Habla de obediencia, que la única verdad que necesitan los creyentes es a dios, interpretado por su pastor.
Cuarta parte:
Las religiones animan la irracionalidad como una virtud positiva, la fe extrema amenaza los valores racionales y civilizados. Para Dawkins vivimos en un tiempo que las creencias religiosas vuelven a atacar la razón y la verdad científica, y que la raíz irracional de la religión alimenta a la intolerancia.
Quinta parte:
Habla de la fe implacable, la dogma fundamentalista y que él está interesado en la fe, en cómo afecta la mente de la personas; no le ve futuro al mundo mientras las personas sigan pensando así, mientras hayan creencia religiosas, y las personas crean solo porque alguien le dijo que deben hacerlo en lugar de creer por haber visto la evidencia. Dice que por que la ciencia no pueda contestar algo ahora mismo no significa que la fe, la tradición y la revelación o un sagrado texto antiguo puedan. Y que por que la ciencia no pueda desmentir algo no significa que sea prueba para creer en ello.

lunes, 3 de mayo de 2010

Guía de Introducción a la Metodología:

Método: es el procedimiento para alcanzar los objetivos

Metodología: es el estudio del método.

Investigación: La etimología del término "investigación" nos sirve bastante bien como primera aproximación: la palabra proviene del latín in (en) y vestigare (hallar, inquirir, indagar, seguir vestigios). De ahí el uso más elemental del término en el sentido de "averiguar o describir alguna cosa.

Conocimiento: La búsqueda del conocimiento, es la que rige los estudios de los métodos de cómo averiguar describir e investigar algún tema.

La metodología y la investigación, sólo tienen sentido en el marco de la generación de conocimiento, o en su constante reformulación, en tanto materia prima perfectible tal como lo sostiene Mario Bunge.
La metodología, la investigación y el conocimiento se encuentran dentro de la ciencia.
La ciencia genera conocimiento, dicha generación sólo se da en el marco de la investigación científica estructurada en el rigor metodológico.
Desde el momento en que el hombre se enfrentó a problemas y frente a ellos empezó a interrogarse sobre el porqué, cómo y para qué, con esta indagación sobre las cosas, de una manera embrionaria, comenzó lo que hoy llamamos investigación.
La investigación es un procedimiento reflexivo, sistemático, controlado y critico que tiene por finalidad descubrir o interpretar los hechos o fenómenos, relaciones o leyes de un determinado ámbito de un escenario o circunstancia.


Características principales de la investigación:

1. Es una indagación o búsqueda de algo para recoger nuevos conocimientos de fuentes primarias que permiten enriquecer el acerbo de una ciencia o una disciplina.

2. Exige comprobación y verificación del hecho o fenómeno que se estudia mediante la confrontación empírica.

3. Trasciende las situaciones o casos particulares para hacer inferencias de validez general.

4. Es una exploración sistemática a partir de un marco teórico en el que encajan los problemas o las hipótesis como encuadre referencial.

5. Utiliza una serie de instrumentos metodológicos para obtener datos, registrarlos y comprobarlos.

6. Se registra y expresa en un informe, documento o estudio.

Conceptos de investigación:

"La investigación científica es una investigación crítica, controlada y empírica de fenómenos naturales, guiada por la teoría y la hipótesis acerca de las supuestas relaciones entre dichos fenómenos." (Kerlinger,1993:11)

"La investigación puede ser definida como una serie de métodos para resolver problemas cuyas soluciones necesitan ser obtenidas a través de una serie de operaciones lógicas, tomando como punto de partida datos objetivos."(Arias G., 1974:53)

Relación que tiene una investigación con las preguntas:

Es conveniente plantear el problema a través de una o varias preguntas que se resolverán durante el proceso de investigación. Esta forma de plantear el problema ayuda a presentarlo de manera directa, minimizando su distorsión. Para esto debemos tomar en cuenta lo siguiente:

1. La pregunta no siempre comunica el problema en su totalidad, ya que cada problema requiere de un análisis en lo particular.

2. Las preguntas no deben ser demasiado generales ya que no conducen al aspecto concreto de investigación.

3. Las preguntas no deben usar términos ambiguos ni abstractos. Constituyen más bien ideas iniciales que es necesario refinar y precisar para que guíen el estudio.

4. Evitar preguntas que generen una gran cantidad de dudas.

5. Las preguntas deben ser precisas.

6. Las preguntas deben establecer los límites temporales y espaciales del estudio a realizar.

Partes constitutivas:

Como proceso comprende diversas fases:

La formulación y definición de problemas, la formulación de hipótesis, la recopilación, sistematización y elaboración de datos, la formulación de deducciones y proposiciones generales y , por último, el análisis de los resultados o conclusiones para determinar si se confirman o no las hipótesis formuladas y encajan dentro del marco teórico del que se partió.

Podemos sintetizar las etapas en:

A. Planteamiento del Problema:

El planteamiento del problema de una investigación social debe dejar bien establecido:

1. La descripción del problema.

2. Definir al sujeto y el objeto de la investigación.

3. Delimitaciones de teoría, tiempo, espacio y alcances.

4. Justificación de la investigación

5. Viabilidad

6. Objetivos de la investigación

7. Establecimiento de preguntas de investigación

Planear un problema es afinar su estructura formalmente. Se debe describir el problema en términos concretos, explícitos y específicos, de manera que los argumentos puedan ser investigados por medio de los procedimientos
científicos.

B. Estructuración del marco teórico:

Las funciones principales del marco teórico son las siguientes:

1. Orienta sobre el conocimiento del tipo de investigacion.

2. Amplia el horizonte de estudio, pues da opciones de puntos de vista

3. Conduce al establecimiento de hipótesis

4. Inspira líneas de investigación

5. Prevee la manera de interpretar los datos provenientes de la investigación

La validez interna y externa de una investigación se demuestra en las teorías que la apoyan y, en esa medida, los resultados pueden generalizarse.

C. Establecimiento de hipótesis:

Las hipótesis son suposiciones conjeturales, en transición hacia su confirmación. Son el vínculo entre la teoría y la práctica.

Se construyen con tres elementos:

1. El objeto de estudio, al cual se denomina unidad de análisis.

2. Las variables, que se conocen como propiedades de las unidades del análisis.

3. La relación, que se describe como los términos lógicos que unen los objetos con sus propiedades.

D. Prueba de hipótesis:

Se pretende comprobar si los hechos observados concuerdan con las hipótesis planteadas. En general, comprende dos pasos, que son:

1. Selección de la técnica.

2. Recolección de la información.

E. Resultados:

Los resultados de la investigación se incorporan en un documento que usualmente es el informe de investigación. La difusión extensa de los resultados está implícita en la investigación.

F. Propuestas derivadas del estudio:

Consiste en aprovechar los resultados para proponer, predecir, argumentar, describir o explicar, según sea el caso.


El método es un conjunto de acciones desarrolladas según un plan preestablecido con el fin de lograr un objetivo.
La relación que hay entre la investigación científica y el método científico es que la investigación es la búsqueda de una respuesta a una situación que se ha presentado como problemática; el método, en cambio, es el camino a seguir en esa búsqueda, el procedimiento a utilizar.
La investigación social es el proceso que, utilizando el método científico, permite obtener nuevos conocimientos en el campo de la realidad social (investigación pura), o bien estudiar una situación para diagnosticar necesidades y problemas a efectos de aplicar los conocimientos con fines prácticos (investigación aplicada).


Características de los cuatro niveles de investigación:

1) Exploratorio: Su objetivo principal es captar una perspectiva general del problema, se efectúa normalmente cuando el objetivo es examinar un tema o problema de investigación poco estudiado o que no ha sido abordado con anterioridad.

2) Estudios descriptivos: Buscan especificar las propiedades importantes de personas, grupos comunidades o cualquier otro fenómeno que sea sometido análisis, es decir, buscan saber quién, dónde, cuándo, cómo y porqué del sujeto de estudio, y principalmente miden o evalúan diversos aspectos, dimensiones o componentes del fenómeno o fenómenos a investigar

3) Estudios Correlaciónales: Tienen como propósito medir el grado de relación que exista entre dos o más conceptos o variables.

4) Estudios explicativos: Los estudios explicativos están dirigidos a responder las causas de los eventos físicos o sociales, su interés se centra en explicar por qué ocurre un fenómeno y en qué condiciones se da este, o porque dos o más variables están relacionadas.


martes, 27 de abril de 2010

"Buenas y malas razones para creer"

Por Richard Dawkins.

Querida Juliet:

Ahora que has cumplido diez años, quiero escribirte acerca de una cosa que para mí es muy importante. ¿Alguna vez te has preguntado cómo sabemos las cosas que sabemos? ¿Cómo sabemos, por ejemplo, que las estrellas, que parecen pequeños alfilerazos en el cielo, son en realidad gigantescas bolas de fuego como el Sol, pero que están muy lejanas? ¿Y cómo sabemos que la Tierra es una bola más pequeña, que gira alrededor de una de esas estrellas, el Sol? La respuesta a esta pregunta es "por la evidencia". A veces, "evidencia" significa literalmente ver (u oír, palpar, oler) que es una cosa cierta. Los astronautas se han alejado de la Tierra lo suficiente para ver con sus propios ojos que es redonda. Otras veces, nuestros ojos necesitan ayuda. El "lucero del alba" parece un brillante centelleo en el cielo, pero con un telescopio podemos ver que se trata de una hermosa esfera: el planeta que llamamos Venus. Lo que aprendemos viéndolo directamente (u oyéndolo, palpándolo, etc.) se llama observación. Muchas veces la evidencia no es sólo pura observación, pero siempre se basa en la observación. Cuando se ha cometido un asesinato, es corriente que nadie lo haya observado (excepto el asesino y la persona asesinada). Pero los investigadores pueden reunir otras muchas observaciones, que en conjunto señalen a un sospechoso concreto. Si las huellas dactilares de una persona coinciden con las encontradas en el puñal, eso demuestra que dicha persona lo tocó. No demuestra que cometiera el asesinato, pero puede ayudar a demostrarlo si existen otras muchas evidencias que apunten a la misma persona. A veces, un detective se pone a pensar en un montón de observaciones y de repente se da cuenta de que todas encajan en su sitio y cobran sentido si suponemos que fue Fulano el que cometió el asesinato. Los científicos —especialistas en descubrir lo que es cierto en el mundo y el Universo— trabajan muchas veces como detectives. Hacen una suposición (ellos la llaman hipótesis) de lo que podría ser cierto. Y a continuación se dicen: si esto fuera verdaderamente así, deberíamos observar tal y cual cosa. A esto se le llama predicción. Por ejemplo, si el mundo fuera verdaderamente redondo, podríamos predecir que un viajero que avance siempre en la misma dirección acabará por llegar al punto del que partió. Cuando el médico dice que tienes sarampión, no es que te haya mirado y haya visto el sarampión. Su primera mirada le proporciona una hipótesis: podrías tener sarampión. Entonces, va y se dice: "Si de verdad tiene el sarampión, debería ver..." Y empieza a repasar toda su lista de predicciones, comprobándolas con los ojos (¿tienes manchas?), con las manos (¿tienes caliente la frente?) y con los oídos (¿te suena el pecho como suena cuando se tiene sarampión?). Sólo entonces se decide a declarar "Diagnostico que la niña tiene sarampión". A veces, los médicos necesitan realizar otras pruebas, como análisis de sangre o rayos x, para completar las observaciones hechas con sus ojos, manos y oídos. La manera en que los científicos utilizan la evidencia para aprender cosas acerca del mundo es tan ingeniosa y tan complicada que no te la puedo explicar en una carta tan breve. Pero dejemos por ahora la evidencia, que es una buena razón para creer en algo, porque quiero advertirte en contra de tres malas razones para creer en cualquier cosa: se llaman "tradición", "autoridad" y "revelación". Empecemos por la tradición. Hace unos meses estuve en televisión, charlando con cincuenta niños. Estos niños habían sido educados en diferentes religiones: había cristianos, judíos, musulmanes, hindúes, sijs... El presentador iba con el micrófono de niño en niño, preguntándoles lo que creían. Lo que los niños decían demuestra exactamente lo que yo entiendo por "tradición". Sus creencias no tenían nada que ver con la evidencia. Se limitaban a repetir las creencias de sus padres y sus abuelos, que tampoco estaban basadas en ninguna evidencia. Decían cosas como "Los hindúes creemos tal y cual cosa", "Los musulmanes creemos esto y lo otro", "Los cristianos creemos otra cosa diferente". Como es lógico, dado que cada uno creía cosas diferentes, era imposible que todos tuvieran razón. Por lo visto, al hombre del micrófono esto le parecía muy bien, y ni siquiera los animó a discutir entre ellos sus diferencias. Pero no es esto lo que me interesa en este momento. Lo que quiero preguntar es de dónde habían salido sus creencias. Habían salido de la tradición. La tradición es la transmisión de creencias de los abuelos a los padres, de los padres a los hijos, y así sucesivamente. O mediante libros que se siguen leyendo durante siglos. Muchas veces las creencias tradicionales se originan casi de la nada: es posible que alguien las inventara en algún momento, como tuvo que ocurrir con las historias de Thor y Zeus; pero cuando se han transmitido durante unos cuantos siglos, el hecho mismo de que sean tan antiguas las convierte en especiales. La gente cree ciertas cosas sólo porque otra gente ha creído lo mismo durante siglos. Eso es la tradición. El problema de la tradición es que, por muy antigua que sea una historia, es igual de cierta o de falsa que cuando se inventó la historia original. Si te inventas una historia que no es verdad, no se hará más verdadera porque se transmita durante siglos, por muchos siglos que sean. En Inglaterra, gran parte de la población ha sido bautizada en la Iglesia anglicana, que no es más que una de la muchas ramas de la religión cristiana. Existen otras ramas, como la ortodoxa rusa, la católica romana o la metodista. Cada una cree cosas diferentes. La religión judía y la musulmana son un poco más diferentes, y también existen varias clases distintas de judíos y de musulmanes. La gente que cree una cosa está dispuesta a hacer la guerra contra los que creen otra ligeramente distinta, de manera que se podría pensar que tienen muy buenas razones —evidencias— para creer lo que creen. Pero lo cierto es que sus diferentes creencias se deben únicamente a diferentes tradiciones. Vamos a hablar de una tradición concreta. Los católicos creen que María, la madre de Jesús, era tan especial que no murió, sino que fue elevada al cielo con su cuerpo físico. Otras tradiciones cristianas discrepan, diciendo que María murió como cualquier otra persona. Estas otras religiones no hablan mucho de María ni la llaman "Reina del Cielo", como hacen los católicos. La tradición que afirma que el cuerpo de María fue elevado al cielo no es demasiado antigua. La Biblia no dice nada de cómo o cuándo murió: de hecho, a la pobre apenas se la menciona en la Biblia. Lo de que su cuerpo fue elevado a los cielos no se inventó hasta unos seis siglos después de Cristo. Al principio, no era más que un cuento inventado, como Blancanieves o cualquier otro. Pero con el paso de los siglos se fue convirtiendo en una tradición y la gente comenzó a tomárselo en serio, sólo porque se había ido transmitiendo a lo largo de muchas generaciones. Cuanto más antigua es una tradición, más en serio se la toma la gente. Y por fin, en tiempos muy recientes, se declaró que era una creencia oficial de la Iglesia católica: esto ocurrió en 1950, cuando yo tenía la edad que tú tienes ahora. Pero la historia no es más verídica en 1950 que cuando se inventó por primera vez, seiscientos años después de la muerte de María. Al final de esta carta volveré a hablar de la tradición, para considerarla de una manera diferente, pero antes tengo que hablarte de las otras dos malas razones para creer una cosa: la autoridad y la revelación. La autoridad, como razón para creer en algo, significa que hay que creer en ello porque alguien importante te dice que lo creas. En la Iglesia católica, por ejemplo, la persona más importante es el Papa. En una de las ramas de la religión musulmana, las personas más importantes son unos ancianos de barba llamados ayatolás. En nuestro país hay muchos musulmanes dispuestos a cometer asesinatos sólo porque los ayatolás de un país lejano les dicen que lo hagan. Cuando te decía que en 1950 se dijo por fin a los católicos que tenían que creer en la asunción a los cielos del cuerpo de María, lo que quería decir es que en 1950 el Papa les dijo que tenían que creer en ello. Con eso bastaba. ¡El Papa decía que era verdad, luego tenía que ser verdad! Ahora bien, lo más probable es que, de todo lo que dijo el Papa a lo largo de su vida, algunas cosas fueran ciertas y otras no fueran ciertas. No existe ninguna razón válida para creer todo lo que diga sólo porque es el Papa, del mismo modo que no tienes porque creerte todo lo que diga cualquier otra persona. El Papa actual ha ordenado a sus seguidores que no limiten el número de hijos. Si la gente sigue su autoridad tan ciegamente como a él le gustaría, el resultado sería terrible: hambre, enfermedades y guerras provocadas por la superpoblación. Por supuesto, también en la ciencia ocurre a veces que no hemos visto personalmente la evidencia, y tenemos que aceptar la palabra de alguien. Por ejemplo, yo no he visto con mis propios ojos ninguna prueba de que la luz avance a una velocidad de 300.000 Km. por segundo; sin embargo, creo en los libros que me dicen la velocidad de la luz. Esto podría parecer "autoridad", pero en realidad es mucho mejor que la autoridad, porque la gente que escribió esos libros sí que había observado la evidencia, y cualquiera puede comprobar esa evidencia siempre que lo desee. Esto resulta muy reconfortante. Pero ni siquiera los sacerdotes se atreven a decir que exista alguna evidencia de su historia acerca de la subida a los cielos del cuerpo de María. La tercera mala razón para creer en cosas se llama "revelación". Si en 1950 le hubieras podido preguntar al Papa cómo sabía que el cuerpo de María había ascendido al cielo, lo más probable es que te hubiera respondido que "se le había revelado". Lo que hizo fue encerrarse en su habitación y rezar pidiendo orientación. Había pensado y pensado, siempre solo, y cada vez se sentía más convencido. Cuando las personas religiosas tienen una sensación interior de que una cosa es cierta, aunque no exista ninguna evidencia de que sea así, llaman a esa sensación "revelación". No sólo los papas aseguran tener revelaciones. Las tienen montones de personas de todas las religiones, y es una de las principales razones por las que creen las cosas que se creen. Pero ¿es una buena razón? Supón que te digo que tu perro ha muerto. Te pondrías muy triste y probablemente me preguntarías: "¿Estás seguro? ¿Cómo lo sabes? ¿Cómo ha sucedido?" Y supón que yo te respondo: "En realidad, no sé que Pepe ha muerto. No tengo ninguna evidencia. Pero siento en mi interior la curiosa sensación de que ha muerto." Te enfadarías mucho conmigo por haberte asustado, porque sabes que una "sensación" interior no es razón suficiente para creer que un lebrel ha muerto. Hacen falta pruebas. Todos tenemos sensaciones interiores de vez en cuando, y a veces resulta que son acertadas y otras veces que no lo son. Está claro que dos personas distintas pueden tener sensaciones contrarias, de modo que ¿cómo vamos a decidir cuál de las dos acierta? La única manera de asegurarse de que un perro está muerto es verlo muerto, oír que su corazón se ha parado, o que nos lo cuente alguien que haya visto u oído alguna evidencia real de que a muerto. A veces, la gente dice que hay que creer en las sensaciones internas, porque si no, nunca podrás confiar en cosas como "mi mujer me ama". Pero éste es un mal argumento. Puedes encontrar abundantes pruebas de que alguien te ama. Si estás con alguien que te quiere, durante todo el día estarás viendo y oyendo pequeños fragmentos de evidencia, que se van sumando. No se trata de una pura sensación interior, como la sensación que los sacerdotes llaman revelación. Hay datos exteriores que confirman la sensación interior: miradas a los ojos, entonaciones cariñosas en la voz, pequeños favores y amabilidades; todo eso es auténtica evidencia. A veces, una persona siente una fuerte sensación interior de que alguien la ama sin basarse en ninguna evidencia, y en estos casos lo más probable es que esté completamente equivocada. Existen personas con una fuerte convicción interior de que una famosa estrella de cine las ama, aunque en realidad la estrella ni siquiera las conoce. Esta clase de personas tienen la mente enferma. Las sensaciones internas tienen que estar respaldadas por evidencias; si no, no podemos fiarnos de ellas. Las intuiciones resultan muy útiles en la ciencia, pero sólo para darte ideas que luego hay que poner a prueba buscando evidencias. Un científico puede tener una "corazonada" acerca de una idea que, de momento, sólo "le parece" acertada. En sí misma, esta no es una buena razón para creer nada; pero sí que puede ser razón suficiente para dedicar algún tiempo a realizar un experimento concreto o buscar pruebas de una manera concreta. Los científicos utilizan constantemente sus sensaciones interiores para sacar ideas; pero estas ideas no valen nada si no se apoyan con evidencias. Te prometí que volveríamos a lo de la tradición, para considerarlo de una manera distinta. Me gustaría intentar explicar por qué la tradición es importante para nosotros. Todos los animales están construidos (por el proceso que llamamos evolución) para sobrevivir en el lugar donde su especie vive habitualmente. Los leones están equipados para vivir en las llanuras de Africa. Los cangrejos de río están construidos para sobrevivir en agua dulce, y los bogavantes para sobrevivir en agua salada. También las personas somos animales, y estamos construidos para sobrevivir en un mundo lleno de ... otras personas. La mayoría de nosotros no tiene que cazar su comida, como los leones y los bogavantes: se la compramos a otras personas, que a su vez se la compraron a otras. Nadamos en un "mar de gente". Lo mismo que el pez necesita branquias para sobrevivir en el agua, la gente necesita cerebros para poder tratar con otra gente. El mar está lleno de agua salada, pero el mar de gente está lleno de cosas difíciles que hay que aprender. Como el idioma. Tú hablas inglés, pero tu amiga Ann-Kathrin habla alemán. Cada una de vosotras habla el idioma que le permite "nadar" en su propio "mar de gente". El idioma se transmite por tradición. No existe otra manera. En Inglaterra, tu perro Pepe es a dog. En Alemania, es ein Hund. Ninguna de estas palabras es más correcta o verdadera que la otra. Las dos se transmiten de manera muy simple. Para poder nadar bien en su propio "mar de gente", los niños tienen que aprender el idioma de su país y otras muchas cosas acerca de su pueblo; y esto significa que tienen que absorber, como si fueran papel secante, una enorme cantidad de información tradicional. (Recuerda que información tradicional significa, simplemente, cosas que se transmiten de abuelos a padres y de padres a hijos). El cerebro del niño tiene que absorber toda esa información tradicional, y no se puede esperar que el niño seleccione la información buena y útil, como las palabras del idioma, descartando la información falsa o estúpida, como creer en brujas, en diablos y en vírgenes inmortales. Es una pena, pero no se puede evitar que las cosas sean así. Como los niños tienen que absorber tanta información, es probable que tiendan a creer todo lo que los adultos les dicen, sea cierto o falso, tengan razón o no. Muchas cosas que los adultos les dicen son ciertas y se basan en evidencias, o, por lo menos, en el sentido común. Pero si les dicen algo que sea falso, estúpido o incluso maligno, ¿cómo se puede evitar que el niño se lo crea también? ¿Y qué harán esos niños cuando lleguen a adultos? Pues seguro que contárselo a los niños de la siguiente generación. Y así, en cuanto la gente a empezado a creerse una cosa —aunque sea completamente falsa y nunca existieran razones para creérsela—, se puede seguir creyendo para siempre. ¿Podría ser esto lo que ha ocurrido con las religiones? Creer en uno o varios dioses, en el cielo, en la inmortalidad de María, en que Jesús no tuvo un padre humano, en que las oraciones son atendidas, en que el vino se transforma en sangre ... ninguna de estas creencias está respaldada por pruebas auténticas. Sin embargo, millones de personas las creen, posiblemente porque se les dijo que las creyesen cuando todavía eran suficientemente pequeñas como para creerse cualquier cosa. Otros millones de personas creen en cosas diferentes, porque se les dijo que creyeran cuando eran niños. A los niños musulmanes se les dicen cosas diferentes a las que se les dicen a los niños cristianos, y ambos grupos crecen absolutamente convencidos de que ellos tienen razón y los otros se equivocan. Incluso entre los cristianos, los católicos creen cosas diferentes de las que creen los anglicanos, los episcopalianos, los shakers, los cúaqueros, los mormones o los holly rollers, y todos están absolutamente convencidos de que ellos tienen la razón y los otros están equivocados. Creen cosas diferentes por la mismas razones por las que tú hablas inglés y tu amiga Ann-Kathrinn alemán. Cada uno de los idiomas es el idioma correcto en su país. Pero de las religiones no se puede decir que cada una sea la correcta en su propio país, porque cada religión afirma cosas diferentes y contradice a las demás. María no puede estar viva en la católica Irlanda del Sur y muerta en la protestante Irlanda del Norte. ¿Qué se puede hacer con esto? A ti no te va a resultar fácil hacer nada, porque sólo tienes diez años. Pero podrías probar una cosa: la próxima vez que algo que parezca importante, piensa para tus adentros: "¿Es esta una de esas cosas que la gente suele creer basándose en evidencias? ¿O es una de esas cosas que la gente cree por tradición, autoridad o revelación?" Y la próxima vez que alguien te diga que una cosa es verdad, prueba a preguntarle: "¿Qué pruebas existen de ello?" Y si no pueden darte una buena respuesta, espero que lo pienses muy bien antes de creer una sola palabra de lo que te digan.

Te quiere, Papá.




  • Richard Dawkins le escribe una carta a su hija preguntándole si alguna vez ella se ha preguntado el por qué de las cosas; la respuesta a todas esas preguntas es “por la evidencia”. La evidencia es literalmente ver, oír, palpar, oler, pero no siempre son cosas que se ven tal cual como son, también tenemos que investigar o buscar explicaciones para saber las respuestas. También la misma se basa en la observación, en lo que aprendemos viéndolo directamente.
    En la carta Dawkins le explica a su hija tres malas razones para creer en cualquier cosa: la tradición, la autoridad y la revelación.
    A la tradición la define como la transmisión de creencias de los abuelos a los padres, de los padres a los hijos, y así sucesivamente. Muchas veces las creencias surgen de la nada, pero por el solo hecho de haberse transmitido durante siglos se convierten en tradición.
    La tradición no solo se transmite por las creencias, sino que también se transmite por el idioma que habla cada uno de nosotros. Por el lugar en donde nacemos. Cada lugar tiene su tradición y no significa que por eso haya que hacer diferencias entre una tradición y la otra.
    Por otra parte, define a la autoridad como la razón para creer en algo (si alguien te lo dice, tenes que creer). Por ejemplo en la carta dice que los católicos tienen que creer en la asunción a los cielos del cuerpo de María por el solo hecho de que es palabra del Papa. El Papa dice algo y uno como católico y por ser él la autoridad de la Iglesia Católica, cree en lo que él dice.
    Por último y terminando con las tres razones, tenemos a la revelación que la define como la sensación interna de que una cosa es cierta, aunque no exista ninguna evidencia.
    Para finalizar, Dawkins redondea en las diferentes preguntas que ella debe hacerse cuando alguien logra plantearle una idea. Dejando en claro que algo ocurre sólo cuando obtenemos la evidencia de que es cierto lo ocurrido.

Del conocimiento vulgar al conocimiento cientifico:

  • Conocimiento vulgar: El ser humano ha debido sortear múltiples dificultades, la gran mayoría de ellas ligada al problema de la supervivencia. La mayor parte de las respuestas que ha intentado para resolver sus problemas vitales ha sido producto de procesos metodológicos básicos, unidos generalmente al método denominado “ensayo y error”; que consiste en la repetición más o menos acertada de un modelo de respuesta que, tras ensayar y errar varias veces, da con la solución esperada.
    Este tipo de conocimiento queda en entredicho por la cortedad de su alcance (no es posible esperar que logremos adaptarnos a nuestra sociedad manteniendo este conocimiento como el único o de mayor jerarquía) .
    El conocimiento vulgar apunta a resolver todo aquel cúmulo de problemas de orden esencialmente practico; da solución a problemas inmediatos y que exigen una rápida respuesta (los problemas que soluciona son generalmente simples).
    Al no proyectarse en la eventualidad de sucesos futuros, necesariamente se agota en el acto de su propia ejecución. Supone la existencia de un gran vacío de conocimientos, que debe ser remediado gracias a otro mecanismo intelectual- cognitivo (conocimiento científico).

  • El conocimiento científico es el que fundamentalmente da razones, explica los porqué de las cosas. Es también conocido como conocimiento objetivo (sobrepasa la mera opinión individual y se sitúa como posible de ser comprobado).
    Este conocimiento surge de las falencias del conocimiento vulgar, por lo cual se dice que la ciencia crece a partir del conocimiento común.
    La ciencia es un conocimiento de naturaleza especial: arriesga e inventa conjeturas que van más allá del conocimiento común y somete estos supuestos a contratación en la experiencia.

  • Se entiende como método científico al procedimiento riguroso y sistemático orientado a extraer información empíricamente verdadera de cualquier objeto de estudio.

  • El primer paso para desarrollar el conocimiento científico es la observación detallada de la naturaleza, el ambiente social, etc, donde se encuentra o desenvuelve el objeto de estudio.

  • Formulación del problema: Una investigación científica se origina en el descubrimiento de un problema que requiere solución. Para que un problema se convierta en tema de investigación científica, debe poseer una característica esencial (hay que formularlo de manera tal que la experimentación en el mundo natural proporcione una respuesta).

  • Formulación de una hipótesis: Consiste en formular una hipótesis que proporcione una explicación tentativa del problema.

  • Recopilación y análisis: La hipótesis se comprueba observando las pruebas y todos los datos relacionados con ella.

  • Confirmación o rechazo de la hipótesis: Una vez reunidos los datos, los resultados se analizan para averiguar si la investigación aportó o no pruebas que apoyen la hipótesis. El método científico pretende concluir si los hechos respaldan o no a la hipótesis.

  • Formación de teorías: Una teoría se define como un conjunto de conceptos, definiciones y proposiciones interconexas, que al especificar las relaciones de las variables, ofrecen una visión sistemática de los fenómenos, con el propósito de explicarlos, predecirlos y, a fin de cuentas, dominarlos.